Félix Ángel Moreno Ruiz

lunes, 9 de marzo de 2020

CÍRCULO DE LECTORES de Eduardo Berti

HOMENAJE AL LECTOR


Tengo que reconocer que la lectura de Círculo de lectores, la última obra del argentino Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964), me ha resultado enormemente grata por muy diversas razones. No se trata de un libro de relatos al uso, sino un pastiche en el que caben narraciones, reflexiones, versiones libres de cuentos clásicos, breves ensayos y aguda crítica literaria, todo ello bajo el común denominador del lector como protagonista y como excusa para hablar de Literatura con mayúsculas.
Con ingenio, gracia y grandes dotes de humor, Berti disecciona los distintos tipos de lector que existen. Como podemos imaginar, estos pueden ser tantos como libros se han publicado e incluso nos atreveríamos a afirmar que su número no tiene fin porque, a pesar de que en Círculo de lectores aparecen hasta los más variopintos y estrafalarios (la mujer que releía los mismos libros una y otra vez, el hombre que solo abría los escritos en alemán, el que se sabía de memoria hasta la última coma de lo que había caído en su manos, aquel otro que solo podía leer en la habitación de un hotel, el que se ofrecía a los escritores como personaje literario, el que leía en sueños, el que compraba una y mil veces el mismo libro, el rico extravagante que coleccionaba lectores raros en lugar de joyas o de cuadros), en el fondo, quienes sentimos la pasión por la lectura, quienes nos consideramos lectores empedernidos e impenitentes, tenemos nuestras manías, ritos y liturgias. Así, he conocido a una persona que comienza siempre leyendo el final (especialmente, si se trata de una novela policíaca) y luego retoma su lectura por el principio, a otra que guarda un pétalo de rosa en la primera página de cada libro que adquiere o alguien le regala, a otra que, antes de abrirlo, aspira el aroma que despide (algunos huelen a humedad; otros, a tinta de imprenta; otros, a polvo, me dice), a otra que solo lee de noche y en la cama, y a otra que siempre lo hace con una taza de té en las manos.
Berti, conocedor de esta relación peculiar que mantiene cada lector con el libro, propone unos ingeniosos juegos metaliterarios en los que cabe de todo: unas instrucciones para leer (deliciosa y jocosa reescritura del famosísimo relato de Julio Cortázar, Instrucciones para subir una escalera), la desternillante explicación de lo que es un narrador, un método rápido para alcanzar la categoría de lector, reformulaciones de portadas de libros famosos, la programación televisiva de una cadena dedicada exclusivamente a la lectura y, para dicha de los seguidores del género policiaco, once versiones distintas del que posiblemente es el mejor relato negro escrito en lengua española, Continuidad de los parques, también de Julio Cortázar. Y es que el genio argentino y su obra cumbre Rayuela están omnipresentes en Círculos de lectores, como también lo está el amor que Eduardo Berti profesa al lector, que es la razón de la existencia de la Literatura porque “muere el último lector en el mundo y con él desaparecen, apenas minutos después, todos los libros del mundo, todas las palabras escritas, es como si la tinta se evaporase, como si las páginas se pusieran de pronto en blanco”.


miércoles, 12 de febrero de 2020

YAS de Eduardo de los Santos



A RITMO DE JAZZ


Yas es el título de la primera novela del joven escritor Eduardo de los Santos. Nacido en Madrid en 1992, participó, tras publicar relatos en diversas revistas literarias, en la octava promoción de la Fundación Antonio Gala de Córdoba para jóvenes creadores.
Dividida en tres partes de desigual factura, en Yas se narra la infructuosa búsqueda, por parte de distintos personajes, de Tania Almada, una joven trompetista y cantante de jazz que ha huido cuando comenzaba una fulgurante carrera artística, convirtiéndose así en un mito musical. Mientras el periodista y librero Manuel Valero, Manu, entrevista al poeta argentino Leonardo Espacio sobre su nuevo libro, inician un recorrido sentimental por el pasado porque ambos fueron en su día amantes de Tania, se enamoraron de su música y de su halo de misterio, y fueron dolorosamente abandonados. Pero no solo ellos están huérfanos en la noche madrileña: Irene, novia de Manuel, lo espera en su apartamento al tiempo que reflexiona sobre el futuro de su relación y el doctor Santiago Tebaldi, un antiguo policía torturador, se siente demasiado cansado y enfermo para continuar con su siniestra profesión.
Novela coral y de estructura sincopada, Yas es una amalgama de géneros (hay fragmentos de hermosísima prosa poética), escrita con un estilo propio, rico en recursos literarios, pero también (y sobre todo) es un tributo al jazz, que “fue hecho carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad”.

viernes, 31 de enero de 2020

EL ESCRITOR INVENCIBLE

Recientemente, visité el Monasterio de El Escorial. Al deambular por sus estancias, me vino a la memoria aquella frase que se le atribuye a Felipe II cuando supo que la Armada Invencible había perecido, víctima de una tormenta, en el Canal de la Mancha:
-No mandé mis naves a luchar contra los elementos.

Pues eso.

Me gustaría enviar mis novelas a batirse, en justa lid, a concursos literarios no amañados o a editoriales decentes.
No mando mis novelas a luchar contra los elementos.
No merece la pena.
Prefiero guardarlas en puerto seguro hasta que lleguen, si llegan, tiempos de bonanza.

sábado, 11 de enero de 2020

DAMAS ASESINAS de Lori Telfer

ASESINAS EN SERIE


La vida y milagros de los asesinos en serie más famosos de la historia del crimen han acaparado siempre la atención morbosa del gran público. No hay nada más que recordar la expectación que generaban los asesinatos de Jack el Destripador y la cantidad de ejemplares que los periódicos vendían (en ediciones de mañana y tarde) cada vez que aparecía el cadáver horriblemente mutilado de una prostituta en aquel nebuloso Londres victoriano. Jack fue uno de los primeros y el más famoso (en parte, porque nunca se ha sabido su identidad, lo que ha propiciado todo tipo de disparatadas teorías), al que luego siguieron John Wayne Gacy (no confundamos con el aclamado actor que protagonizó, a las órdenes de John Ford, clásicos del cine del oeste como La diligencia o Centauros del desierto), conocido como Pogo o el Payaso asesino, que inspiró la terrorífica It de Stephen King; Theodore Robert Cowell, Ted Bundy; Jeffrey Dahmer, el Carnicero de Milwaukee; Andrei Chikatilo, el Carnicero de Rostov, y muchos más que conforman una triste lista negra de serial killers, a los que podrían añadirse algunos criminales patrios como Manuel Delgado Villegas, el Arropiero; Francisco García Escalero, el Mendigo asesino, o Alfredo Galán Sotillo, el Asesino de la baraja. Todos estos nombres tienen en común que son masculinos y es que el propio FBI llegó a afirmar en la década de los noventa que no había mujeres asesinas en serie. Sin embargo, la periodista norteamericana Tori Telfer intenta demostrar en Damas asesinas que esta afirmación no solo es incierta (desde tiempos remotos, algunas mujeres ha matado con la misma saña que sus congéneres masculinos), sino que, además, está basada en trasnochados postulados misóginos. 
Con una prosa limpia (que permite una lectura fácil y amena) y con un estilo socarrón e irónico, la autora nos presenta el retrato de las asesinas en serie más afamadas de la historia: la torturadora rusa Darya Nikolayevna Saltykova, quien con casi toda seguridad habría sido admirada por el conde rumano Vlad III, conocido como el Empalador, de haber coincidido en la misma época; la francesa Marie-Madeleine, marquesa de Brinvilliers, reina de las envenenadoras; la norteamericana Nannie Doss, apodada la Abuelita risueña, o la irlandesa Alice Kyteler, la Hechicera de Kilkenny. ¿Qué tuvieron en común estas y otras mujeres que aparecen en el libro? En palabras de Tori Telfer, “eran listas, hoscas, maquinadoras, seductoras, temerarias, egoístas, delirantes y estaban dispuestas a hacer lo que fuera para abrirse camino hacia lo que ellas consideraban una vida mejor. Eran despiadadas e implacables. Estaban perdidas y confundidas. Eran psicópatas y asesinaban a niños. Pero no eran lobas. No eran vampiras. No eran hombres. Las crónicas lo demuestran una y otra vez: eran terrible, intrínseca e ineludiblemente humanas”.  Y, tal vez por eso, despiertan nuestro interés.

martes, 31 de diciembre de 2019

NACIMIENTO Y MUERTE DEL AMA DE CASA de Paola Masino

EN DEFENSA DE LA MUJER


La vida de la escritora italiana Paola Masino  (1908-1989) está íntimamente ligada a la del intelectual Massimo Bontempelli, con quien huyó a París nada más cumplir la mayoría de edad para evitar el escándalo de una relación adúltera (él estaba separado de su esposa y tenía una hija de la misma edad que Paola). Allí trabó amistad con lo más granado de las vanguardias europeas (los españoles Ramón Gómez de la Serna, Luis Buñuel y Salvador Dalí, entre otros) e inició un tipo de vida itinerante (dormía en pensiones o en casas de amigos) que la acompañó hasta el final de su existencia. Una existencia que fue siempre la de un espíritu rebelde, libre, audaz y crítico, que se refleja en sus escritos, pero muy especialmente en su obra cumbre, la novela Nacimiento y muerte del ama de casa. Libro maldito, según su propia autora, que tuvo que reescribirlo varias veces para sortear la censura del régimen de Mussolini (el dictador nunca vio con buenos ojos a Paola porque no cumplía los parámetros que se le exigían a la auténtica mujer fascista), es una crítica aguda y feroz a un modelo de sociedad que relega a la mujer al papel de hija obediente, esposa sumisa y sufrida madre. La protagonista, el Ama de Casa (con mayúsculas), es la oveja negra de la familia, un “bicho raro” que provoca la pesadumbre de su madre hasta que, un buen día, decide sentar la cabeza y cumplir con su destino. Se convierte entonces en un alma en pena, en un ser frustrado e infeliz, como lo fueron tantas mujeres de su generación, una generación perdida bajo el yugo de una cultura misógina.

domingo, 15 de diciembre de 2019


VIAJE INTERIOR


Coincidiendo con la entrega del Premio Nobel de Literatura el diez de diciembre en Estocolmo a Peter Handke (que comparte con la poeta polaca Olga Tokarczuk tras el escándalo que obligó a la organización a dejarlo desierto el año anterior), Alianza Editorial, que ya se había encargado de editar en España gran parte de la obra del escritor austriaco, publica La ladrona de fruta o Viaje de ida al interior del país, novela que apareció originariamente en alemán en 2017.
Nacido en plena Segunda Guerra Mundial en Griffen (Austria), en el seno de una familia de origen esloveno por parte materna y marcado por las duras condiciones de la posguerra en los países perdedores y por el suicidio de su madre, Handke inicia su andadura como dramaturgo en los años sesenta con piezas vanguardistas que le granjean una merecida fama de autor experimentalista. En 1966 publica su primera novela (Los avispones) y, a partir de ese momento, a la par que crece su prestigio como escritor y como guionista cinematográfico, comienza su pasión por viajar. Trotamundos incansable, ha recorrido a pie multitud de regiones del planeta, con una especial predilección por las tierras españolas, que ha visitado en repetidas ocasiones. Sus impresiones y reflexiones las ha volcado en libros y ensayos, en los que también ha manifestado su compromiso social, una actitud beligerante hacia la política ultraderechista de su país o la defensa del régimen serbio (no exenta de polémica) durante el conflicto bélico en los Balcanes.
La ladrona de fruta es Handke en estado puro y un claro ejemplo de su particular forma de escribir. El reciente Premio Nobel es un autor introspectivo, una rara avis que ha creado una obra con un estilo muy personal, en el que predominan las reflexiones y los aforismos. Si la contemplación de la magdalena en el inicio de Á la recherche du temps perdu lleva al joven Marcel a iniciar un viaje hacia su interior atravesando la región de los recuerdos, la historia narrada en La ladrona de fruta comienza “en uno de aquellos días de pleno verano en que uno anda descalzo por la hierba y por primera vez en el año es picado por una abeja”. La picadura del insecto es, precisamente, el acicate que necesita el narrador para ponerse en movimiento y para fijarse en la ladrona de fruta, Alexia, hija de la protagonista de La pérdida de imagen, una banquera que recorrió unos años antes la Sierra de Gredos. En esta ocasión, Alexia realiza un viaje de tres días por tierras francesas que es, también, una búsqueda madura del verdadero yo al tiempo que Handke fija su mirada crítica y perspicaz en los males que acechan a la Europa actual: el envejecimiento de la población y sus consecuencias, el deterioro del medioambiente, la desestructuración familiar y la pérdida de valores en una sociedad dominada por el culto a la banalidad de lo efímero y lo superficial.

ANATOMÍA SENSIBLE de Andrés Neuman


ODA AL CUERPO HUMANO


El escritor hispano-argentino Andrés Neuman (Buenos aires, 1977) es uno de los autores en lengua española con mayor proyección internacional. A sus cuarenta y dos años, ha recibido prestigiosos premios como el de la Crítica, el Alfaguara o el Hiperión por una prolífica y polifacética obra que incluye traducciones, novela, cuento, poesía, libros de viajes, aforismos y artículos periodísticos.
Su última producción, Anatomía sensible, es difícil de clasificar. Formalmente, podría tratarse de un libro de relatos, cuyos protagonistas son las distintas partes de cuerpo humano, pero una lectura atenta nos permite descubrir que, siempre inquieto, Neuman da una vuelta de tuerca al género para ofrecernos un interesante experimento que se encuentra a medio camino entre la poesía y las reflexiones filosóficas y eróticas. Como se indica en la contraportada del libro, Anatomía sensible “es una celebración del cuerpo en toda su plenitud”, del cuerpo humano real, de carne y hueso, no del idealizado por las revistas y por los gurús de la moda. Neuman se recrea en todas las partes (incluido el aparato genital) con todas sus imperfecciones que son, en realidad, naturales y hermosas. Y lo hace con un lenguaje repleto de imágenes sensuales que, en ocasiones, desborda el cauce de la prosa para adentrarse en el universo de un lirismo cadencioso y hechizante.