Félix Ángel Moreno Ruiz

domingo, 26 de mayo de 2024

PASIÓN NAILS de Rosario Izquierdo

DEL COLOR DE LAS UÑAS



Pepa es una socióloga que, después de varios años trabajando para el ayuntamiento de su ciudad, se ha quedado en paro. Sus hijos, mayores ya, han iniciado el camino de la independencia, por lo que comienza a sentir los efectos del síndrome del nido vacío. Aunque no todo es malo en su vida (acaba de publicar una novela que ha merecido una reseña en el prestigioso suplemento cultural Babelia, lo que satisface su ego, y mantiene una relación sentimental estable con su esposo, al que ella misma califica de santo Job); sin embargo, le queda demasiado tiempo libre y carece de la independencia económica que le otorgaba un trabajo estable. Un día, paseando sin rumbo y con el ánimo decaído, cruza la autovía y se adentra en una parte de la ciudad a la que antes solo accedía por motivos profesionales: un barrio marginal, de infraviviendas de protección oficial construidas en los años del desarrollismo económico, en los que la urgencia de alojar a una masa social que había emigrado desde el campo impedía crear unas condiciones de habitabilidad aceptables. Enseguida se siente atraída irremediablemente por el color hortera y estridente de Pasión Nails, un establecimiento dedicado a hacer la manicura siguiendo las últimas tendencias de la moda (uñas de gel, de porcelana o acrílicas, con esmalte permanente), el único que sobrevive en aquella calle de tiendas cerradas donde se respira el desagradable aroma del desempleo, la droga y la decadencia. Hipnotizada por el rosa fucsia de la fachada, decide que ha llegado el momento de un cambio en la estética clásica de sus manos y entra en el local. Al hacerlo, accede a un mundo extraño y ajeno de chicas que se nombran con el artículo delante (la Caro, la Conso, la Fani), que ven lo más natural del mundo casarse y comenzar a tener hijos a los dieciséis años, que sobrellevan como pueden a un familiar drogadicto o alcohólico, que abandonaron los estudios en la ESO y apenas saben leer o escribir. Un rato después, sale de allí con unas uñas esmaltadas de un color chillón y con el deseo de conocer mejor a aquellas jóvenes que, pese a los golpes, encaran la vida con un estoicismo admirable. En los meses siguientes, se hace clienta habitual (incluso su hija Candela la acompaña a una de las sesiones de manicura) e inicia una relación de amistad con una de las trabajadoras, a la que, como un Pigmalión particular, enseña a escribir mientras, poco a poco, va cayendo la careta protectora de los prejuicios sociales.
En Pasión Nails, la escritora onubense Rosario izquierdo utiliza un estilo ágil y dinámico, que incorpora los diálogos al discurso narrativo sin las convenciones tipográficas al uso y alterna las voces narrativas para crear una novela que aborda, de forma inteligente y desenfada, las diferencias culturales, económicas y sociales que coexisten en un mismo espacio urbano y cómo, en ocasiones, por un azar del destino, esos dos mundos tan distintos entran en contacto para demostrar que la vida puede ser del color de unas uñas recién pintadas.

EXTRAÑAS PAREJAS de Cristina Peri Rossi

FRENTE AL ESPEJO


¿Qué se dijeron Spencer Tracy y Katherine Hepburn cuando se conocieron en el interior de un ascensor? ¿Por qué fue Alice Liddell, mujer casada y con hijos, a casa de Lewis Carroll, el autor de Alicia en el país de las maravillas? ¿Qué ocurrió entre el pintor Francis Bacon y el ratero George Dyer la noche en que este entró en el taller del artista para robar? ¿Qué actitud tomó la actriz Simone Signoret al conocer la relación sentimental que mantenía su marido, Yves Montand, con Marilyn Monroe? ¿Por qué Charles Baudelaire se enfadó con su musa, la actriz Jeanne Duval, el día en que visitaron El Louvre? ¿Dónde quedaban Randolph Scott y Cary Grant para dar rienda suelta a su amor en aquel Bervely Hills pacato e hipócrita de los años cincuenta? A estas y a otras preguntas, el lector encontrará una respuesta en Extrañas parejas, la última producción literaria de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941), Premio Cervantes en 2021 y una de las voces más clarividentes de la actual narrativa hispanoamericana. Con el sentido del humor y el estilo habituales, a medio camino entre la crudeza y el lirismo poético, Peri Rossi ha escrito ocho relatos que recrean relaciones protagonizadas por artistas de distintas disciplinas para poner de manifiesto que ante el amor, los celos, la soledad, el desamparo o el miedo nadie es extraño: todos cometemos los mismos errores.

domingo, 12 de mayo de 2024

UN MUNDO MEJOR DONDE VIVR de José Luis Martín Nogales

DÍAS DE BARBARIE

El escritor y crítico literario burgalés José Luis Martín Nogales, quien cuenta con un importante bagaje como narrador, acaba de publicar en la editorial palentina Menoscuarto Un mundo mejor donde vivir, una interesante novela sobre aquel fatídico once de marzo de 2004, en el que unos terroristas de Al Qaeda colocaron varias mochilas repletas de explosivos en cuatro trenes de cercanías de Madrid con el terrible resultado de ciento noventa y dos personas fallecidas y casi dos mil heridas de diversa consideración. A partir de una rigurosa investigación, de la consulta de un amplio material bibliográfico y, sobre todo, del sumario del juicio que se celebró, meses después, para juzgar a los implicados en aquel atentado de infausto recuerdo, Martín Nogales ha construido una novela que bien podría encuadrarse en el género negro por el ritmo narrativo (ágil, dinámico), por la recreación de la investigación policial, por la sabia dosificación de la intriga hasta llegar al cenit final y por el peso que tienen los diálogos en la historia. Aunque bebe del true crime, tan en boga hoy en día en series televisivas y en pódscat, y aunque aparezcan personajes de carne y hueso, no debemos olvidar que Un mundo mejor donde vivir es, ante todo, una obra de ficción, una acertada recreación de hechos reales en los que se da cabida también a una emotiva historia de amor.

sábado, 13 de abril de 2024

PRESENTE de Tania Padilla

 SIN MIEDO AL FUTURO

Debo reconocer que Presente, la última producción literaria de la escritora cordobesa Tania Padilla, me ha impresionado por diversas razones. En primer lugar, por la valentía al abordar, sin ambages ni medias tintas, aspectos espinosos como la identidad sexual, los celos, la convivencia diaria con la enfermedad mental o la frustración como escritora al no conseguir los logros literarios que merece en un mundo de apariencias, de realidades líquidas, de postureo en las redes sociales, en el que mostrar públicamente las carencias, asumir y aceptar que se está atravesando por una crisis existencial es visto como un claro signo de debilidad. En segundo lugar, por la forma sumamente elegante e inteligente de desgranar su vida articulándola en diversos temas (la literatura, la universidad, el amor, los viajes, la medicación, la meditación, el deporte, la insatisfacción y lo que vendrá), que le permiten no incurrir en redundancias y, al mismo tiempo, abordar directamente aquellos aspectos que más dolor le ocasionan. 

Presente no es un ejercicio egocéntrico o de autocomplacencia (aunque Tania exprese en la introducción dicho temor), en el que el lector, como un impúdico voyeur, se asoma a los aspectos más íntimos de un ser humano. Es, ante todo y sobre todo, una obra literaria, a medio camino entre la novela y el ensayo, escrita con un estilo ágil, ameno y desenfadado, cuyo punto de partido es la grave crisis que atraviesa su protagonista, golpeada con violencia en diversos frentes: se muestra incapaz de continuar una novela que está escribiendo por encargo; después de unos comienzos prometedores como narradora, varias de sus obras permanecen inéditas tras el silencio de las editoriales o el fracaso en concursos literarios; los celos han deteriorado la convivencia con su pareja sentimental; ejercer su profesión de docente universitaria la obliga a realizar una serie de periódicos viajes al extranjero, que le resultan insatisfactorios y frustrantes, y, para colmo, tiene que lidiar con unos trastornos mentales que perturban hasta los actos más cotidianos. 

A lo largo de la lectura de Presente, es difícil no sentir empatía por esa mujer atenazada por los miedos, cobarde y arrojada, llena de contradicciones, tremendamente humana, y, también, es sumamente fácil reconocerse en los complejos que atenazan la adolescencia, en la timidez, en la sensación de ser un bicho raro, de no encajar en el grupo, de ir a contracorriente. Personalmente, me han llegado al alma algunos episodios compartidos, como el paso por el número tres de la Plaza del Cardenal Salazar (sede de la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba), la frustración que se siente al sentirse despreciado por el silencio editorial o el convencimiento de que, para un novelista, escribir se convierte en una necesidad vital, necesidad que ha permitido alumbrar esta hermosa rara avis, esta deliciosa joya que es Presente.

sábado, 16 de marzo de 2024

UN CRIMEN DE BARRIO

EL INSPECTOR HOMERO REGRESA 

A LAS CALLES DE CÓRDOBA


Quienes me conocen saben que mi producción literaria transita por un camino diferente al de la publicación. Me gusta escribir (es mi pasatiempo preferido, como otras personas ocupan su tiempo libre en la pista de pádel o sentados en el sillín de una bicicleta) y seguiré haciéndolo mientras tenga historias que contar y me resulte gratificante. Eso ha supuesto que, con el paso de los años, se haya acumulado una serie de manuscritos inéditos en el cajón de mi escritorio; entre otros, alguna que otra novela protagonizada por Homero.
¿Por qué me he decidido a publicar ahora una nueva aventura del inspector cordobés? Porque, en estos años de silencio, en los que han visto la luz una novela negra (Acuérdate de Paula porque vas a morir) y dos libros de relatos (Terror en los Pedroches y Cuentos bastardos), algunos fieles lectores de las andanzas de Homero me han demandado con insistencia una nueva entrega.
Cuando el inspector comenzó su andadura con Un revólver en la maleta, concebí escribir una serie en la que los distintos personajes, el universo creado en torno a ellos, la época (la Córdoba de principios del siglo XX) y el estilo empleado se repitieran en otros libros. Así fue con Estaré esperando para matarte, el segundo de la saga. En un principio, mi pretensión era continuar publicando cada dos o tres años una nueva entrega, pero una cosa son los deseos y otra, la realidad (bien lo sabía Luis Cernuda) en la que se mueven el mundo (o mundillo) literario y las publicaciones.
En fin, corramos un tupido y eufemístico velo pues no merece la pena dedicarle ni una palabra.
En estos años, tal era mi decepción que, en un principio, tomé la drástica decisión de no sacar más libros de Homero, pero, finalmente, me he decidido a publicar de nuevo para regalar a sus fieles lectores otra historia y porque no quiero yo que el inspector y sus compañeros me busquen un día (al más puro estilo pirandelliano) para recriminármelo y ponerme los puntos sobre las íes.
¿Qué van a encontrar los lectores en un Crimen de barrio?
Sencillamente, el universo que ya descubrieron en los dos libros anteriores:
- Personajes estables: Homero, sus tías Maruja y Fátima, el agente Pedro, el comisario, el inspector Anastasio (su némesis), el juez, el médico forense y alguna que otra incorporación, como el agente Facundo, que ha venido para quedarse.
- Una trama que sigue los cánones de la novela policíaca. En este caso, se trata del asesinato de Zacarías, un zapatero y talabartero que regenta un taller en pleno barrio del Alcázar Viejo. Además de arreglar zapatos, cananas, zurrones y aparejos para cabalgaduras, desempeña otro lucrativo oficio que le ocasiona la muerte. Un vulgar crimen se convierte, cuando Homero y Pedro comienzan las investigaciones, en un complejo caso repleto de caras y aristas, con varios sospechosos que tuvieron oportunidad y motivos para cometer el asesinato. El lector acompañará al inspector en el arduo proceso de averiguar la verdad y, al final, tal vez, uno y otro se lleven alguna que otra sorpresa.
- Como en toda novela negra, una radiografía de la sociedad cordobesa de la época, que pretende trascender el carácter local y convertirse en una visión crítica de la España de comienzos del siglo XX.
- Sin ser una novela histórica, en sentido estricto, hay un esfuerzo de ambientación, de que el lector piense que está viajando a una época pasada, para lo que he recreado usos y costumbres, vestuario, modos de entender la vida, etc. He procurado (no sé si lo he conseguido) crear un aroma de verosimilitud y de realismo.
Pero también hay alguna que otra novedad:
- En estos años, he evolucionado como escritor, no solo en el estilo (cada vez más conciso, más parco, más depurado), sino también en mi concepción del mundo. Reconozco que se han acrecentado en mí el escepticismo y una visión más distanciada de la realidad. Todo ello se ha trasladado inevitablemente a la novela.
- Una mayor presencia de la vida familiar del inspector, del día a día en la relación con sus tías Maruja y Fátima. Estas adquieren más protagonismo, tanto en los consejos que dan (lo quiera o no) a su sobrino como en otros aspectos de su existencia como las comidas, que provocarán ciertas situaciones hilarantes.
- Es una novela donde adquieren evidente relevancia las calles de Córdoba. Los personajes están constantemente deambulando por ellas, recorriéndolas para interrogar a los sospechosos, pero también tienen tiempo para el paseo sosegado, para el diálogo sereno, para la reflexión, para detenerse a tomar un café con un pastel de cidra o una cerveza. Los personajes caminan por las calles a distintas horas del día, solos o en compañía, ofreciendo distintas perspectivas de la ciudad. El título lo dice todo: es una novela de barrio.
- El ritmo es más sosegado, con menos acción. El diálogo alcanza gran protagonismo pues es el mecanismo fundamental que permite al lector conocer lo que va sucediendo. No es, por tanto, una novela de descripciones largas ni de digresiones históricas. Se da preferencia a las relaciones humanas, al conocimiento de los personajes y a sus motivaciones. Se profundiza, además, en la amistad entre Homero y Pedro.
- El humor, un humor que se refleja en la relación del inspector con su tía Fátima, en la obsesión de esta por casarlo o porque coma (se le ha metido entre ceja y ceja que está demasiado delgado), pero también en la propia mirada de Homero, que, aunque mantiene su esencia, ha cambiado y se ha vuelto un ser algo socarrón y con un punto de velada ironía y de descreimiento. Y, por supuesto, el humor también aparece en el narrador y en las descripciones de los personajes.
- La literatura está omnipresente en la novela con abundantes referencias a los clásicos. Se trata de un guiño al lector que gusta de este tipo de juegos metaliterarios.
- Por último, cada capítulo lleva un título en latín, que suele ser una expresión que guarda relación con su contenido. He decidido no incorporar la traducción. Animo a quien no conozca su significado a que coja el diccionario que utilizó en 2⁰ de BUP o a que consulte en Google. Se trata de otro pequeño juego más.
Un crimen de barrio es una historia de perdedores (sean estos asesinos o sabuesos), de seres que caminan a contracorriente, que no logran sus sueños, pero que aceptan con resignación senequista su destino, comenzando por su autor y terminando por Homero, que (bien lo saben ellos) jamás serán profetas en su tierra. 

domingo, 10 de marzo de 2024

LA NIÑA DE ORO de Pablo Maurette

NADA ES LO QUE PARECE


En el cambio de milenio, unos días antes de las vacaciones de Navidad, Silvia Rey, secretaria de la fiscalía de Buenos Aires, se dispone a coger unas merecidas vacaciones. Lleva un tiempo divorciada y aún no ha encontrado un rumbo en su vida, una anodina existencia marcada por los sangrientos casos que investiga y por los desayunos con su estrambótico padre en la cafetería La Niña de Oro, que da título a la novela. En los días que pasará en la playa, pretende huir de la rutina y, con un poco de suerte, tener una aventura amorosa pasajera que no deje huella en su corazón. Sin embargo, todo su tuerce cuando aparece el cadáver de un profesor de Biología con un disparo en la cabeza, con signos evidentes de haber sido torturado y en avanzado estado de descomposición. Resignada a perder las vacaciones y el dinero que ha pagado por adelantado, se hace cargo de la investigación y, con la compañía del subinspector Carrucci, se sumerge en el mundo de la prostitución masculina porque la víctima estaba relacionada con un chico albino apodado Copito, que ha desaparecido misteriosamente. A medida que avanzan las pesquisas, el caso se complica irremediablemente cuando descubre que, antes de fallecer, el profesor estaba realizando estudios sobre genética humana y que, tal vez, su interés por el taxi boy (nombre con el que se conoce en gran parte de Hispanoamérica a los hombres que ejercen la prostitución) se debiera a la ausencia congénita de pigmentación en su piel.
Con estas mimbres, el guionista de cine, ensayista y novelista argentino Pablo Maurette (Buenos Aires, 1979) ha escrito una novela negra absorbente, que se lee en un suspiro. Son muchos los aciertos de La Niña de Oro. Por una parte, unos personajes bien diseñados y caracterizados, entre los que sobresalen Silvia Rey, con su peculiar humor y su no menos inteligente modo de entender la vida; el subinspector Carrucci, quien mantiene una ambigua relación con su compañera; Francisco Rey, el atildado progenitor de Silvia, consejero y padre a partes iguales, y Esmeralda, una prostituta afectada de acondroplasia, que muestra una profunda compasión por sus semejantes. Por otra, una trama que, como las ramas de un árbol, va dispersándose y tomando caminos distintos según avanzan las investigaciones para converger en un final que sigue los cánones del género negro. Acertado es, también, el estilo empleado, una mezcla de erudita elocuencia y de diálogos ágiles y frescos, que no desprecian los modismos idiomáticos propios del español hablado en Argentina y que le otorgan mayor credibilidad y realismo a la historia.
La Niña de Oro es una buena novela negra y Silvia Rey, su protagonista, un personaje sólido y una interesante aportación al género. Ojalá soplen favorables los vientos de público y crítica para su autor y podamos disfrutar, en un futuro no muy lejano, de nuevas aventuras de esta sagaz secretaria de la fiscalía bonaerense.

CANOAS de Maylis de Kerangal

RECUERDOS Y EMOCIONES


La escritora francesa Maylis de Kerangal (Toulon, 1967) es una reputada novelista con una amplia y reconocida trayectoria (no solo por el público, sino también por la crítica, que la ha avalado con numerosos premios y distinciones), que incluye nueve novelas, un álbum infantil y un libro de relatos, Canoas, que es su última producción.
Conforman Canoas (publicada en castellano por la editorial Anagrama con traducción de Javier Albiñana) siete cuentos y una novela breve, titulada Mustang, cuyas protagonistas son todas mujeres, que contemplan la realidad circundante con un poso de nostalgia y de extrañeza. Si bien es cierto que no hay un hilo conductor que unifique todos los relatos, que pueden leerse de forma totalmente independiente, también lo es que el peculiar punto de vista adoptado por la autora, así como la presencia recurrente del pasado, que se manifiesta en forma de recuerdos o de grabaciones de seres ya desaparecidos, contribuyen a dar coherencia a las narraciones que conforman el libro. A ello se suman la maestría en la técnica de la sugerencia y un hermoso halo poético que impregna todas las historias. Canoas es un libro introspectivo, que bucea en los sentimientos más íntimos, en las pérdidas y en los fracasos, en los recuerdos del pasado y en la incertidumbre ante lo que nos depara el futuro.