Félix Ángel Moreno Ruiz

domingo, 25 de julio de 2021

LA DESAPARICIÓN DE ADÈLE BEDEAU de Graeme Macrae Burnet

DESNUDANDO AL ASESINO

El escritor escocés Graeme Macrae Burnet (Kilmarnock, 1967) se dio a conocer en España cuando la editorial Impedimenta publicó en 2019 Un plan sangriento, un falso true crime en el que, junto a la crónica de un homicidio, se radiografiaba la Escocia de hace un siglo y medio: el sometimiento de su población al caciquismo medieval, la pervivencia de supersticiones de origen celta, la connivencia de la iglesia presbiteriana con el poder y la presencia de un ancestral patriarcado que ahogaba las ilusiones del protagonista del relato. El éxito de público y crítica ha permitido que la misma editorial se haya atrevido con la ópera prima del autor, La desaparición de Adèle Bedeau, publicada originariamente en 2014 y que, dada la calurosa acogida que recibió de los lectores anglosajones, cuenta ya con una secuela, El accidente en la A35 En la novela que nos ocupa, se narra, como reza el título, la desaparición Adèle Bedeau, una camarera que trabaja en el Restaurant de la Cloche, un bistró de Saint-Louis, localidad francesa cercana a la frontera con Suiza. En el local, cutre y decadente, se reúne una fauna de personajes peculiares, entre los que destaca, por su rareza, Manfred Baumann, director de una banco de la localidad. Manfred es un inadaptado social, un ser solitario y frustrado, que está obsesionado con la camarera, a quien espía furtivamente a la salida del restaurante. Un día, la joven no se presenta a trabajar. Tras la correspondiente denuncia, el inspector Gorski, un policía que vive amargado por el fracaso de su primer caso, inicia una investigación para esclarecer las causas del posible crimen y enseguida sospecha de Baumann, que se muestra ambiguo y poco creíble durante el interrogatorio. A partir de ese momento, el inspector irá estrechando el cerco sobre el empleado de banca, intentando que este dé un paso en falso o confiese el homicidio.
Al margen de la poderosa trama y de un final cuajado de sorpresas, en el que el autor da una vuelta de tuerca con un desconcertante epílogo, demostrando que todavía es posible ser original en un género tan trillado como el negro, la novela destaca por el análisis de los personajes y por la crítica costumbrista, algo que vemos también en Un plan sangriento. Graeme Macrae secciona, como el bisturí de un cirujano, las distintas capas de la personalidad de los personajes, en especial la de los protagonistas, Manfred y Gorski, para desnudar completamente sus almas, mostrándonos hasta el más íntimo de sus anhelos y sus pasiones inconfesables. Por otra parte, la novela es un lúcido retrato de un pueblo de interior, mediocre, insulso y vulgar, tanto como los seres que lo habitan, respetables personas ancladas al terruño como los mejillones a las rocas, incapaces, en teoría, de cometer ningún nefando crimen hasta que se demuestra lo contrario.

domingo, 6 de junio de 2021

CUENTOS de Sergio Pitol

EN BUSCA DE LA PALABRA PRECISA



La editorial Cátedra, en su prestigiosa colección Letras Hispánicas, acaba de publicar una selección de los cuentos del mexicano Sergio Pitol, Premio Cervantes en 2005. El estudio preliminar ha estado a cargo de José Luis Nogales Baena, quien también ha llevado a cabo la selección de los relatos y las notas a pie de página. Su lectura permite al lector un mayor conocimiento de la vida y de la obra corta de este polifacético escritor que también ejerció como traductor, llevó a cabo labores de edición y fue un notable diplomático de su tiempo.
Sergio Pitol, nacido en 1933, perteneció a una fecunda generación de escritores mexicanos, entre los que destacó Carlos Fuentes, amigo y compañero en la facultad de Derecho. Ambos iniciaron sus producciones literarias bajo el magisterio del español Manuel Martínez Aguilar, catedrático exiliado tras la Guerra Civil en el país hispanoamericano, y, sobre todo, de Alfonso Reyes, el gran intelectual y humanista que los animó a viajar al extranjero para conocer la cultura y literatura de otros países. Siguiendo su carrera diplomática, Pitol se ausentó de su país natal por largos períodos de tiempo para recorrer parte de Europa. En España vivió durante la eclosión del Boom y colaboró activamente con la agente Carmen Balcells y con el editor Carlos Barral en la promoción de las nuevas promesas latinoamericanas que se habían instalado en Barcelona en los estertores del Franquismo. Él mismo había iniciado unos años antes su producción literaria que, sin embargo, quedó un tanto oculta bajo la sombra de nombres como su compatriota Carlos Fuentes, el colombiano García Márquez o el peruano Vargas Llosa. Fue a partir de la década de los noventa cuando llegaron el éxito de público, el reconocimiento de la crítica y los galardones, que culminaron con la concesión en 2015 del premio que lleva el nombre de su mentor y maestro.
Sergio Pitol, al igual que Juan Ramón Jiménez, fue un corrector incansable y obsesivo de su obra. Revisaba una y otra vez sus textos buscando la palabra precisa y la construcción más exacta. Esta actitud se manifiesta en la calidad estética y en la solidez conceptual de sus escritos, en especial de sus cuentos. Se inició en la escritura con este género, que no abandonó durante toda su carrera literaria. De hecho, fue tan importante que algunos de sus cuentos aparecieron también, en forma de capítulos, en varias de sus novelas. 
La presente edición contiene veinte relatos, que han sido seleccionados por José Luis Nogales Baena siguiendo los criterios de calidad y de variedad. La mayoría apareció ya en el volumen tercero, dedicado a los cuentos y relatos, de sus Obras escogidas y está ordenado según un orden cronológico, lo que permite tener una visión, si no completa, sí bastante ajustada de su estilo preciso, de su evolución como cuentista, de su concepción del mundo y de los temas que le preocupaban como intelectual y escritor.

domingo, 23 de mayo de 2021

CUENTOS COMPLETOS de Ricardo Piglia

 EL ARTE DE NARRAR


Hablar del argentino Ricardo Piglia es hacerlo de uno de los pesos pesados de las letras hispanoamericanas, autor de una extensa obra que incluye novelas, cuentos, ensayos, diarios y guiones cinematográficos, merecedor de los más altos galardones (Premios de la Crítica, Rómulo Gallegos, Casa de las Américas, Dashiell Hammett, entre otros muchos) y del favor del público lector durante más de cincuenta años de trayectoria literaria, que se vio truncada en 2017, al fallecer víctima de una esclerosis lateral amiotrófica. Unos años antes, cuando ya le habían diagnosticado la terrible enfermedad, inició la ardua tarea de poner en orden los escritos que aún no habían sido editados y de compilar parte de su obra, entre la que se encontraban todos los relatos que había ideado desde 1967. Tenía previsto publicar Cuentos completos un año después de que aparecieran Los casos del comisario Croce, pero, por desgracia, estos se dieron a conocer póstumamente en 2018 y ahora ve la luz tan magna obra, publicada por Anagrama y revisada personalmente por el autor, a pesar de las dificultades que progresivamente y de manera inexorable iban surgiendo cada día con una enfermedad que, sin embargo, no mermó las ganas de continuar con su labor creadora ni su espíritu combativo.
En Cuentos completas no aparecen recogidas los libros originales tal cual fueron publicados en su día, sino que Piglia los revisó añadiendo cuentos que, por diversos motivos, aparecieron directamente en revistas o, simplemente, quedaron inéditos. Leerlos reunidos todos permite, por una parte, observar la evolución en el estilo y en la temática del escritor porteño a lo largo de los años y, por otra, comprobar cómo, a pesar del tiempo transcurrido, el universo pigliano permanece incólume: la influencia de narradores de la talla de Borges, Cortázar y Hemingway, su devoción por la obra de su compatriota Roberto Arlt, la ubicación de muchas de las historias en la época del Peronismo, retratado magistralmente con sus luces y con sus sombras, la atracción por el controvertido personaje de Eva Duarte, el amor que profesaba al género policíaco, que aquí aparece específicamente en Los casos del comisario Croce, en cuentos repartidos por otras colecciones (La loca y el relato del crimen, perteneciente a Nombre falso, por ejemplo) y en las tramas de muchos de los relatos. Porque Ricardo Piglia fue, desde su juventud, un lector empedernido de los clásicos norteamericanos del género como Hammett y David Goodis (llegó incluso a dirigir una colección de novelas negras), cuya huella se manifiesta en la reflexión ética de sus personajes, en el análisis deductivo de la realidad y en una visión crítica de la sociedad que radiografía con genial maestría.
Cuentos completos se convierte así en un libro imprescindible y necesario para conocer y profundizar en la obra de uno de los más grandes narradores contemporáneos en lengua castellana.
Todo un clásico.

martes, 11 de mayo de 2021

LA PATRIA DE LOS SUICIDAS de Pascual Martínez

MUERTE ENTRE OLIVOS



Calor insoportable, olivos y suicidios. Estos son los tres ingredientes que conforman La patria de los suicidas, ópera prima del escritor riojano Pascual Martínez (Logroño, 1973). El sargento de la Guardia Civil, Ernesto Pitana, es trasladado desde Madrid al municipio cordobés de Iznájar, en pleno verano, para hacerse cargo del cuartelillo que acaba de inaugurarse. Allí se encuentra con un plantel de subalternos de lo más variopinto y con el suicidio de un hombre que, aparentemente, llevaba una vida normal. El olfato de sabueso del sargento le hace sospechar que en aquella muerte hay algo anormal, por lo que comienza a investigar y a desenredar un ovillo de crímenes que está cometiendo un asesino en serie y cuya explicación está enraizada en un hecho del pasado.
La patria de los suicidas sigue, punto por punto, los cánones del género: un policía con un turbio pasado y con un genio de mil demonios (que está llamado a dar guerra en sucesivas entregas), unos secundarios que marcan el contrapunto (en especial, el agente Palomeque, que bebe del inefable Catarella, el telefonista de las novelas del comisario Montalbano de Andrea Camilleri), un asesino en serie de libro de psiquiatría y una historia bien orquestada con sus sospechosos habituales, sus giros en la trama y su final sorprendente. Pero, además, para el lector cordobés la novela tiene el aliciente de estar situada en nuestra tierra, en el conocido como “triángulo de los pueblos suicidas”, donde el índice de muertes voluntarias es muy superior a la media del país.

domingo, 25 de abril de 2021

ESBIRROS de Antonio Ortuño

SIN CONCESIONES



Como un puñetazo en el hígado.
Así son los relatos que aparecen en Esbirros, el último libro de mexicano Antonio Ortuño (Jalisco, 1976), unas de las voces más aclamadas y fértiles de la nueva generación de narradores hispanoamericanos, que está renovando el género con interesantes propuestas tanto temáticas como estilísticas. 
Publicado por Páginas de espuma (editorial que está apostando fuerte por el cuento, que se encuentra en un momento dulce por la variedad de autores y por la calidad de sus creaciones), el libro se divide en tres partes de desigual extensión. La primera (titulada “Ayer”), contiene dos cuentos que se sitúan, como reza el título, en tiempos pretéritos y entronca con los apólogos medievales y las narraciones de origen oriental como Las mil y una noches. La tercera (“Mañana”), formada por un solo relato, es una distopía futurista en la que los roles de género se han invertido. La parte central (“Hoy”) es la más extensa y está situada en el México actual. Son ocho historias de violencia extrema y sin sentido que reflejan la grave crisis ética e institucional en la que está sumido el país latinoamericano. 
Aunque, en palabras del propio autor, los relatos “carecen de moraleja”, encontramos en todos ellos una visión hobbesiana de la vida: el hombre es su peor enemigo porque esclaviza a sus semejantes y hace de estos víctimas de sus frustraciones. Siempre habrá, parece decirnos Ortuño, jefes y esbirros.

sábado, 30 de enero de 2021

NUESTROS INESPERADOS HERMANOS de Amin Maalouf

SALVAR A LA HUMANIDAD


¿Qué ocurriría si un buen día se produjera un corte eléctrico y se interrumpieran todas las comunicaciones con el mundo exterior, si se silenciaran las emisoras de radio y solo se oyera un monótono zumbido que presagiara un cataclismo nuclear o un desastre natural? Eso es, precisamente, lo que le sucede al protagonista de la última novela del escritor libanés afincado en Francia Amin Maalouf. Alec es un dibujante de gran prestigio, cuyas creaciones gráficas son publicadas en los principales diarios occidentales. Vive recluido voluntariamente en una pequeña isla, separada del continente por un paso que se inunda con la marea alta. Su única vecina es Eve, una novelista que recibió el beneplácito de crítica y público con su primera obra, y que ahora, falta de ideas y en plena crisis de creación, ahoga sus penas en alcohol y lleva una vida de anacoreta. El  apagón eléctrico provoca que ambos entablen una relación que va intensificándose al tiempo que inician una investigación de las causas de tan extraño fenómeno. Todo parece proceder de unos inesperados hermanos de la humanidad, que han decidido intervenir ante la gravísima situación en la que se encuentra nuestro planeta, que está a punto de sufrir una devastadora guerra nuclear que pondría fin a la vida humana tal y como la conocemos. Estos seres, cuyo procedencia es desconocida (el autor no aclara si tendrían un origen extraterrestre o serían humanos que habrían decidido vivir alejados de nosotros en un mundo paralelo, una especie de Atlántida sumergida en el océano), se consideran herederos de los valores de la cultura clásica helénica y han alcanzado un elevado nivel de conocimiento y de desarrollo tecnológico, que les permite anular a su antojo nuestras comunicaciones, neutralizar los mecanismos de lanzamiento de los misiles con ojivas atómicas, sanar todas las enfermedades y alargar la vida eternamente.

En Nuestros inesperados hermanos, Amin Maalouf (uno de los intelectuales más lucidos de las letras francesas, ganador de premios tan prestigiosos como el Goncourt o el Príncipe de Asturias de las Letras, defensor incansable de las relaciones entre Oriente y Occidente) reflexiona sobre los riesgos que conlleva la intervención de una cultura superior para mejorar la vida de un pueblo que vive en unas condiciones deplorables o está sumido una decadencia autodestructiva. Por una parte, se hace necesaria la ayuda; sin embargo, también puede incurrirse en un paternalismo prepotente que conduciría a la dependencia, al recelo y al posterior odio de los seres protegidos. Como confiesa el hermano Agamenón a su amigo Alec, “hemos intervenido para impedir la aniquilación y solo para eso; cualquier detalle adicional no haría sino emponzoñar nuestra existencia y la vuestra. ¡Y para siempre! ¡Ya lo creo, por los siglos de los siglos!”.


domingo, 17 de enero de 2021

LA INSUMISA de Cristina Peri Rossi

 CORAJE Y DIGNIDAD



Hablar de Cristina Peri Rossi es hacerlo de una las voces más singulares del boom hispanoamericano, que convulsionó el panorama literario de los años sesenta y setenta del pasado siglo con una estética revolucionaria y unos enfoques novedosos para la época. Nacida en Montevideo en 1941, se vio obligada a exiliarse en España en 1972 poco antes de que los militares tomaran el poder en Uruguay tras un golpe de estado. Desde entonces, se ha mantenido fiel a sus principios defendiendo con ardor e inteligencia los valores progresistas, la liberación de la mujer, la homosexualidad, y criticando los abusos y la corrupción del sistema capitalista, la decadencia de Occidente y la pérdida progresiva de las libertades y de los derechos fundamentales. A la obra literaria de la escritora uruguaya, que es extensa y variada (narrativa, poesía, ensayo, periodismo, traducción), que ha sido merecedora de las más altas distinciones (Premio Loewe de poesía, premio Ciudad de Barcelona, Premio de relatos Vargas Llosa, Premio José Donoso, entre otros), se le suma ahora la novela La insumisa, que acaba de publicar en España la editorial Menoscuarto. De carácter autobiográfico y con un título revelador, en ella Cristina Peri Rossi recorre los años de la infancia y de la adolescencia, y lo hace con la mirada perspicaz, aguda, irónica y humana, muy humana, con la que nos tiene acostumbrados. Así, cuenta la relación con su madre, con la que congenió desde que era pequeña y que fue la primera persona a la que amó realmente; el enfrentamiento con su progenitor, hombre violento y alcohólico, que representaba todos los valores contra los que la autora ha luchado a lo largo de su vida; el recuerdo cariñoso de unos tíos que vivían en el campo (él era jefe de la estación de trenes de Casupá) y con los que descubrió el amor a la naturaleza, a las cosas sencillas y a los animales; la especial relación con su tío Tito, “hombre soltero, inteligente, culto ateo y misógino”; el primer abuso sufrido cuando tuvo que ser operada y, por supuesto, el despertar sexual de la adolescencia, los primeros besos y caricias, y también los primeros menosprecios y humillaciones sufridos por su condición de mujer y de lesbiana. Sin embargo, Cristina Peri Rossi no aprovecha la ocasión para ajustar cuentas con su pasado ni para sacudir los fantasmas que pueblan los pasadizos del alma de cualquier ser humano (como sí hizo Georges Simenon en Carta a mi madre); por el contrario, todas sus vivencias y recuerdos (hasta los más desagradables) están pasados por el tamiz de la elegancia y del humor, que le permite hablarle directamente a su padre y decirle que “tuviste que morirte para que tanta pasión equivocada se volviera compasión, y para que tus tres mujeres (tu esposa y tus dos hijas) te dieran algo del afecto que no recibiste estando vivo y sano”.