En su última novela, Rewind, el escritor y periodista gallego Juan Tallón (Orense, 1975) nos presenta una misma historia desde distintas perspectivas. Una noche, en un edificio de la ciudad francesa de Lyon, se produce una gran deflagración que lo destroza casi en su totalidad. Tras la explosión, los bomberos descubren los cadáveres de varios jóvenes estudiantes extranjeros que compartían uno de los apartamentos y los de una familia marroquí vecina. A través de los recuerdos de varios personajes que vivieron la tragedia o fueron testigos de ella, el lector va recomponiendo el puzle de lo que verdaderamente ocurrió así cómo de las consecuencias que tuvo posteriormente en las vidas del único superviviente y de los familiares de las víctimas mortales.
Con una prosa serena y un estilo ameno, repleto de referencias culturales, literarias y musicales, Juan Tallón explora en los recuerdos más dolorosos para elaborar el retrato de unos jóvenes alegres, ambiciosos y llenos de vida, que tenían todo por delante hasta que la sinrazón del terrorismo segó de forma incomprensible y absurda un brillante porvenir la madrugada de un viernes de mayo en el que estaban celebrando una fiesta de estudiantes. Pero el autor no solo se detiene en los fallecidos, sino que sabiamente también fija su atención en los que, después del inevitable duelo, deben restañar las heridas, tanto físicas como psicológicas, y seguir, a pesar de todo, adelante.
Félix Ángel Moreno Ruiz
sábado, 27 de junio de 2020
CUENTOS CON MECANISMO DE RELOJERÍA de Faruk Sehic
HUIIR DEL HORROR
lunes, 9 de marzo de 2020
CÍRCULO DE LECTORES de Eduardo Berti
HOMENAJE AL LECTOR
Tengo
que reconocer que la lectura de Círculo
de lectores, la última obra del argentino Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964),
me ha resultado enormemente grata por muy diversas razones. No se trata de un
libro de relatos al uso, sino un pastiche en el que caben narraciones,
reflexiones, versiones libres de cuentos clásicos, breves ensayos y aguda crítica
literaria, todo ello bajo el común denominador del lector como protagonista y
como excusa para hablar de Literatura con mayúsculas.
Con
ingenio, gracia y grandes dotes de humor, Berti disecciona los distintos tipos
de lector que existen. Como podemos imaginar, estos pueden ser tantos como
libros se han publicado e incluso nos atreveríamos a afirmar que su número no
tiene fin porque, a pesar de que en Círculo
de lectores aparecen hasta los más variopintos y estrafalarios (la mujer
que releía los mismos libros una y otra vez, el hombre que solo abría los
escritos en alemán, el que se sabía de memoria hasta la última coma de lo que
había caído en su manos, aquel otro que solo podía leer en la habitación de un
hotel, el que se ofrecía a los escritores como personaje literario, el que leía
en sueños, el que compraba una y mil veces el mismo libro, el rico extravagante
que coleccionaba lectores raros en lugar de joyas o de cuadros), en el fondo,
quienes sentimos la pasión por la lectura, quienes nos consideramos lectores
empedernidos e impenitentes, tenemos nuestras manías, ritos y liturgias. Así,
he conocido a una persona que comienza siempre leyendo el final (especialmente,
si se trata de una novela policíaca) y luego retoma su lectura por el principio,
a otra que guarda un pétalo de rosa en la primera página de cada libro que
adquiere o alguien le regala, a otra que, antes de abrirlo, aspira el aroma que
despide (algunos huelen a humedad; otros, a tinta de imprenta; otros, a polvo,
me dice), a otra que solo lee de noche y en la cama, y a otra que siempre lo
hace con una taza de té en las manos.
Berti,
conocedor de esta relación peculiar que mantiene cada lector con el libro,
propone unos ingeniosos juegos metaliterarios en los que cabe de todo: unas instrucciones
para leer (deliciosa y jocosa reescritura del famosísimo relato de Julio
Cortázar, Instrucciones para subir una
escalera), la desternillante explicación de lo que es un narrador, un
método rápido para alcanzar la categoría de lector, reformulaciones de portadas
de libros famosos, la programación televisiva de una cadena dedicada
exclusivamente a la lectura y, para dicha de los seguidores del género
policiaco, once versiones distintas del que posiblemente es el mejor relato
negro escrito en lengua española, Continuidad
de los parques, también de Julio Cortázar. Y es que el genio argentino y su
obra cumbre Rayuela están
omnipresentes en Círculos de lectores,
como también lo está el amor que Eduardo Berti profesa al lector, que es la
razón de la existencia de la Literatura porque “muere el último lector en el mundo
y con él desaparecen, apenas minutos después, todos los libros del mundo, todas
las palabras escritas, es como si la tinta se evaporase, como si las páginas se
pusieran de pronto en blanco”.
miércoles, 12 de febrero de 2020
YAS de Eduardo de los Santos
A RITMO DE JAZZ
Yas es el título de la primera novela del joven escritor Eduardo de los Santos. Nacido en Madrid en 1992, participó, tras publicar relatos en diversas revistas literarias, en la octava promoción de la Fundación Antonio Gala de Córdoba para jóvenes creadores.
Dividida en tres partes de desigual factura, en Yas se narra la infructuosa búsqueda, por parte de distintos personajes, de Tania Almada, una joven trompetista y cantante de jazz que ha huido cuando comenzaba una fulgurante carrera artística, convirtiéndose así en un mito musical. Mientras el periodista y librero Manuel Valero, Manu, entrevista al poeta argentino Leonardo Espacio sobre su nuevo libro, inician un recorrido sentimental por el pasado porque ambos fueron en su día amantes de Tania, se enamoraron de su música y de su halo de misterio, y fueron dolorosamente abandonados. Pero no solo ellos están huérfanos en la noche madrileña: Irene, novia de Manuel, lo espera en su apartamento al tiempo que reflexiona sobre el futuro de su relación y el doctor Santiago Tebaldi, un antiguo policía torturador, se siente demasiado cansado y enfermo para continuar con su siniestra profesión.
Novela coral y de estructura sincopada, Yas es una amalgama de géneros (hay fragmentos de hermosísima prosa poética), escrita con un estilo propio, rico en recursos literarios, pero también (y sobre todo) es un tributo al jazz, que “fue hecho carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad”.
viernes, 31 de enero de 2020
EL ESCRITOR INVENCIBLE
Recientemente, visité el Monasterio de El Escorial. Al deambular por sus estancias, me vino a la memoria aquella frase que se le atribuye a Felipe II cuando supo que la Armada Invencible había perecido, víctima de una tormenta, en el Canal de la Mancha:
-No mandé mis naves a luchar contra los elementos.
Pues eso.
Me gustaría enviar mis novelas a batirse, en justa lid, a concursos literarios no amañados o a editoriales decentes.
No mando mis novelas a luchar contra los elementos.
No merece la pena.
Prefiero guardarlas en puerto seguro hasta que lleguen, si llegan, tiempos de bonanza.
-No mandé mis naves a luchar contra los elementos.
Pues eso.
Me gustaría enviar mis novelas a batirse, en justa lid, a concursos literarios no amañados o a editoriales decentes.
No mando mis novelas a luchar contra los elementos.
No merece la pena.
Prefiero guardarlas en puerto seguro hasta que lleguen, si llegan, tiempos de bonanza.
sábado, 11 de enero de 2020
DAMAS ASESINAS de Lori Telfer
ASESINAS EN SERIE
Con una prosa limpia (que permite una lectura fácil y amena) y con un estilo socarrón e irónico, la autora nos presenta el retrato de las asesinas en serie más afamadas de la historia: la torturadora rusa Darya Nikolayevna Saltykova, quien con casi toda seguridad habría sido admirada por el conde rumano Vlad III, conocido como el Empalador, de haber coincidido en la misma época; la francesa Marie-Madeleine, marquesa de Brinvilliers, reina de las envenenadoras; la norteamericana Nannie Doss, apodada la Abuelita risueña, o la irlandesa Alice Kyteler, la Hechicera de Kilkenny. ¿Qué tuvieron en común estas y otras mujeres que aparecen en el libro? En palabras de Tori Telfer, “eran listas, hoscas, maquinadoras, seductoras, temerarias, egoístas, delirantes y estaban dispuestas a hacer lo que fuera para abrirse camino hacia lo que ellas consideraban una vida mejor. Eran despiadadas e implacables. Estaban perdidas y confundidas. Eran psicópatas y asesinaban a niños. Pero no eran lobas. No eran vampiras. No eran hombres. Las crónicas lo demuestran una y otra vez: eran terrible, intrínseca e ineludiblemente humanas”. Y, tal vez por eso, despiertan nuestro interés.
martes, 31 de diciembre de 2019
NACIMIENTO Y MUERTE DEL AMA DE CASA de Paola Masino
EN DEFENSA DE LA MUJER
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