Félix Ángel Moreno Ruiz

sábado, 31 de enero de 2015

28 DÍAS de David Safier

SOBREVIVIR AL HORROR


28 días es la última novela del alemán David Safier (Bremen, 1966), publicada por Seix Barral en su colección Biblioteca Formentor. Después de haber cultivado, con notable éxito, el género fantástico con toques de humor en las cinco novelas anteriores, entre las que sobresale la primera, Maldito karma, que fue un best seller en España, nos sorprende ahora con una dramática historia de aventuras localizada en el gueto de Varsovia en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial. La protagonista es Mira, una joven polaca de origen judío, que, tras el suicidio de su padre, un eminente doctor, se dedica al estraperlo de productos básicos para mantener a su familia. Mira es novia de Daniel, un adolescente idealista y pacífico, que trabaja en un orfanato. Un día, está a punto de ser detenida, pero se salva gracias a la intervención de Amos, un joven que pertenece a la resistencia. Ese encuentro supone para la protagonista un punto de inflexión tanto en su vida personal como en su visión de la vida pues hasta entonces su único interés había sido sobrevivir y, a partir de ese momento, adquiere una conciencia política. Poco a poco, la vida en el gueto se hace cada vez más difícil, sobre todo cuando los nazis deciden la deportación de la población judía a los campos de exterminio. Entonces, un grupo de jóvenes, entre los que se encuentra Mira, decide resistir y, durante 28 días, planta cara a las fuerzas de las SS con medios muy limitados y utilizando la red del alcantarillado. Todos ellos saben que la situación es desesperada y que, probablemente, morirán, pero les impulsa el deseo de morir con dignidad, de no ser conducidos a las cámaras de gas sin oponer resistencia.
La novela reúne los requisitos de una buena historia de aventuras: acción continua, multitud de personajes, situaciones dramáticas y pequeños clímax en todos los capítulos. Además, está escrita con dinamismo; con frases sencillas, breves y efectivas; con una plasticidad propia de un guion cinematográfico porque el autor es consciente de que lo más importante es el argumento. Hay también una lograda dosificación de las situaciones trágicas e impactantes, tan típicas en este tipo de historias y que ya habían sido explotadas anteriormente en películas que tratan el mismo tema como El pianista de Roman Polanski o La lista de Schindler de Steven Spielberg. Pero, además de una novela de aventuras, David Safier ha intentado llevar a cabo una reflexión ética sobre aspectos que afectan a todo ser humano que se encuentra en situaciones extremas: a lo largo de la novela, Mira se debate entre el valor y la cobardía, entre el uso o no de la violencia (encarnada esta dicotomía en los dos personajes masculinos, Amos y Daniel, de los que la protagonista se enamora), entre la supervivencia y el sacrificio por los demás. Y, al final, tendrá que decidirse.

domingo, 18 de enero de 2015

RESPIRA de José Luis Gordillo

LA UTOPÍA DEL AMOR


Respira es la última obra del escritor y periodista sevillano José Luis Gordillo (Bormujos, 1970), que acaba de publicar la editorial Cuadernos del laberinto en su colección Anaquel de narrativa. Junto a Afrodisia y Yo te quiero, conforma una trilogía sobre los sentimientos y los anhelos humanos. En este caso, la novela se centra en uno de los temas más apasionantes que ha acuciado a la Humanidad desde el inicio de su existencia: la inmortalidad, no solo física, sino de las sensaciones y de las vivencias. Los protagonistas de la historia, que aparece dividida en cinco partes y un epílogo, son seres insatisfechos e incompletos que se encuentran en permanente búsqueda de la felicidad utópica, pero que no son capaces de valorar las pequeñas cosas que los rodean: Mar, una científica que cree haber encontrado un medio para la regeneración física; su esposo, Mario, que, tras patentar la fórmula de Mar, dedica todas las ganancias a combatir el capitalismo; Elena, hija de Mario, la cual, para exorcizar sus fracasos sentimentales y el vacío de su vida, vuelca su amor en su hermano Carlos, que padece una grave enfermedad degenerativa. Sabiamente, el narrador da voz a cada uno de los personajes, de forma que el lector conoce la historia desde distintas perspectivas hasta conformar un puzle rico y variado en el que el verdadero protagonista es el amor, concebido como la aceptación de nosotros mismos y de los que nos rodean.

lunes, 8 de diciembre de 2014

EL BAILE DE LOS PENITENTES de Francisco Bescós

VÍA CRUCIS NEGRO


El baile de los penitentes, editada por Almuzara en su colección “Tapa negra”, es la primera novela del asturiano Francisco Bescós (Oviedo, 1978), que ha sido merecedora del VIII Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. La historia está situada en el pueblo riojano de Calahorra durante la Semana Santa y aparece dividida en tres partes, que corresponden a los tres días en que se desarrolla la trama: miércoles, jueves y viernes. A su vez, cada parte está formada por fragmentos introducidos por una hora con el fin de orientar al lector en la comprensión del argumento porque Bescós utiliza con profusión la técnica del contrapunto. Este recurso le permite contar con detalle el devenir de varios personajes ―incluido un perro― durante esos tres días hasta que todas las historias confluyen de forma trágica al final de la novela a causa de las actuaciones de sus protagonistas o, sencillamente, por caprichosos avatares del destino.
El punto de partida de la trama es el descubrimiento del cuerpo semienterrado de una adolescente, que ha sido asesinada con una antigua pistola de colección. Del caso se encarga Lucía Utrera ―apodada la Grande por su corpulencia―, teniente de la Guardia Civil de origen cordobés que acaba de aterrizar en el pueblo y que todavía se encuentra en período de adaptación a su nuevo destino. Lo que en un principio parece un ajuste de cuentas entre traficantes ―la familia a la que pertenece la joven se dedica al menudeo de droga― se va complicando progresivamente cuando entran en acción otros personajes ―un mafioso local y sus sicarios, una pareja de toxicómanos, un médico rural, un anticuario o un empresario de la construcción sin escrúpulos― en el escenario de un pueblo repleto de costumbres curiosas ―que quedan retratadas con maestría, sin provocar tedio en el lector―, como las procesiones o el juego de los borregos, en el que se utiliza una mesa de billar modificada para que los varones del lugar apuesten fuertes sumas de dinero en la madrugada del viernes santo.

Francisco Bescós ha sabido construir, con un lenguaje directo ―a veces brutal―, una historia compleja, en la que la trama se dosifica sabiamente y ha convertido en tangenciales vidas que, en apariencia, transcurren paralelas. Pero, sobre todo, en El baile de los penitentes, destacan las innumerables referencias culturales, los guiños a la literatura y al cine negro norteamericanos: el psicópata extraído de las novelas de Jim Thompson, el humor y el azar caprichoso presentes en Fargo de los hermanos Coen, las extrañas relaciones del mundo del hampa retratadas en Pulp Fiction de Quentin Tarantino… Y todo ello para crear una amarga historia de perdedores que viven en la obra su vía crucis particular de sangre y muerte.

domingo, 16 de noviembre de 2014

EL VIEJO MUERE, LA NIÑA VIVE de Julián Ibáñez

El viejo muere, la niña vive. Julián Ibáñez

EL OFICIO DE SOBREVIVIR

El viejo muere, la niña vive es la última obra de Julián Ibáñez (Santander, 1940), escritor de culto y unos de los pioneros de la novela negra, que comenzó su carrera literaria en la década de los ochenta cuando esta era un género marginal en España. El protagonista de la historia es Bellón, un desgraciado cuyo objetivo en la vida es sobrevivir, día a día, con los escasos euros que tiene en el bolsillo. Siempre vagabundea a la caza y captura de algún billete que consigue ejerciendo la prostitución, protegiendo a los apostadores en una timba o en una pelea de perros, como confidente de la policía, dando una paliza por encargo o cometiendo pequeños delitos en los que, si se tercia, se defiende con la fuerza de los puños. Nunca ha pasado por la cárcel ni le interesan las armas de fuego, que, para él, son palabras mayores. Es un paria y asume su condición. Sin embargo, un día todo se tuerce. Le encargan que vaya a cobrar una deuda pendiente a un chalet de clase media en Fuenlabrada y, cansado de tocar el timbre sin que nadie lo atienda, decide entrar por una ventana. Registra la vivienda, sustrae algunos objetos y está a punto de ser sorprendido por sus inquilinos, aunque consigue escapar. Luego se entera de que una mujer ha sido asesinada en ese chalet y, partir de ese momento, se ve envuelto en una carrera desesperada por eludir el peligro al tiempo que inicia su particular investigación para esclarecer los hechos y donde demuestra una capacidad innata para caer siempre de pie como los gatos.


Escrita en primera persona, el lector queda atrapado, desde el comienzo, por el punto de vista del narrador, que juzga la realidad desde su particular forma de entender la vida: una mezcla de ironía, humor negro, cinismo y afán de supervivencia. Acompañando a Bellón, a ese trotamundos incansable, el lector deambula por Madrid, una ciudad sucia, de bares cutres, de personajes derrotados y solitarios, de policías corruptos, de buscavidas, en la que todo tiene un precio, incluido el cariño. Ibáñez ha adaptado de forma efectiva el lenguaje a la condición social del personaje y a su código ético, lo que le ha permitido crear un registro muy particular, directo y contundente, en el que el humor aflora de forma continua en escenas verdaderamente hilarantes, pero que esconden una realidad dura y trágica. Al final, es difícil no sentir simpatía por ese personaje zarrapastroso, heredero del pícaro clásico, que, como Lázaro de Tormes, se mueve por una sociedad en crisis y de la que Bellón no es sino la manifestación más evidente de su decadencia. Con la madurez que le otorga la experiencia conseguida con otros personajes similares en novelas anteriores, el autor demuestra con El viejo muere, la niña vive que posee un estilo propio y que se encuentra en un excelente estado de forma.

lunes, 3 de noviembre de 2014

LOS CRÍMENES DEL MONOGRAMA de Sophie Hannah



RESUCITANDO A POIROT 

Era inevitable. Tarde o temprano, los herederos de Agatha Christie iban a sucumbir a la tentación de resucitar a los personajes ideados por la genial creadora de novelas policíacas. El primero ha sido Hercule Poirot, el célebre detective belga, que vuelve a atusarse sus estrafalarios mostachos en Los crímenes del monograma y si, como es previsible, el éxito comercial del libro está asegurado, pronto le tocará el turno a Miss Marple o a los Beresford porque el sonido de la caja registradora es demasiado tentador para dejar escapar semejante ocasión de enriquecerse. Y eso que las historias originales, reeditadas una y otra vez, son todavía una máquina de hacer dinero. Además, la escritora inglesa, fallecida en 1976, tiene el honor de figurar en el libro Guinness como la novelista más leída de todos los tiempos.
Para la ocasión, se ha escogido, con notable acierto, a Sophie Hannah (Manchester, 1971), autora curtida en thrillers psicológicos de la talla de The Carrier, que ha escrito una novela entretenida, bien elaborada, que sigue, punto por punto, la hoja de ruta de cualquier historia salida de la pluma de su compatriota: variedad de personajes interesantes que esconden inconfesables secretos del pasado, una trama apuntalada con innumerables pistas falsas, un final sorprendente, una inteligente dosificación de los crímenes y la consabida escena en la que Poirot reúne a todos los sospechosos y, como un habilidoso prestidigitador, descubre al asesino. Sophie Hannah ha realizado un notable esfuerzo para que el lector se sienta como en casa y para ello ha acentuado los rasgos característicos del protagonista, que en esta ocasión no aparece acompañado de su fiel Hastings, sino de otro escudero, un inspector de policía poco perspicaz y lleno de complejos, llamado Catchpool, que actúa como narrador testigo de una historia tan repleta de tópicos como eficiente: en el Bloxham, uno de los hoteles más exclusivos y elegantes de Londres, aparecen, en distintas habitaciones, los cadáveres de dos mujeres y un hombre que han sido envenenados con cianuro y que tienen, dentro de la boca, sendos gemelos decorados con un monograma. Como es previsible, nadie ha visto nada. Así arranca una obra que engancha desde la primera página.
Sin embargo, a pesar de todos los logros de la novela, que son muchos, desengañémonos: los admiradores de la escritora inglesa perciben de inmediato que ella no ha escrito el libro como tampoco encuentran entre sus páginas al genuino y añorado detective belga, con su cabeza en forma de huevo y sus ojos verdes de gato. Y es que, como él mismo diría, Poirot est unique.

lunes, 20 de octubre de 2014

PAZ de Ahmet Hamdi Tanpinar

 
TURQUÍA, ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE
 
La editorial Sexto piso acaba de publicar, en una cuidada edición, Paz, considerada por gran parte de la crítica como la obra maestra de la literatura turca del pasado siglo. Escrita por Ahmet Hamdi Tanpinar (Estambul, 1901-1962), autor de culto y uno de los más influyentes en la nueva novela otomana, fue publicada por primera vez en 1949 y, al igual que otras obras suyas como El instituto para la sincronización de los relojes, refleja el conflicto de la sociedad turca, presa de un debate permanente entre su afán de modernidad, de occidentalización y su mirada al pasado, a las tradiciones y a la gloria de un imperio que se ha perdido definitivamente.
Esta magna y extensa novela, ambientada en vísperas del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, está dividida en cuatro partes. En la primera, el protagonista, Mümtaz, se encuentra sumamente preocupado por la vida de su primo y mentor, Ihsan, quien ha contraído una grave enfermedad respiratoria y a quien considera su única familia. Mientras espera, con angustia, la evolución del enfermo, rememora su infancia, la muerte de sus padres, la huida del conflicto bélico y el desmoronamiento del imperio otomano tras la Gran Guerra. En la segunda, Mümtaz recuerda su relación con Nuran, su amante, con la que ha roto recientemente: cómo la conoció dos años atrás en un viaje por el Bósforo, cómo se enamoraron, cómo ella dejó a su marido y un matrimonio lleno de sinsabores, cómo encontró con ella la verdadera felicidad, esa que siempre había considerado una quimera. La tercera parte se centra en la relación destructiva que el protagonista mantiene con su amigo Suat, quien termina suicidándose, lo que provoca el fin de la relación entre los dos amantes. Finalmente, en la cuarta parte, asistimos al deterioro mental de Mümtaz que, a punto de sufrir un colapso, busca a un médico que salve la vida de su primo mientras recorre las calles de Estambul, una ciudad caótica y estremecida por una guerra inminente.
Tanpinar ha creado, a través de múltiples historias que se hilvanan en los pespuntes de las anteriores, un mosaico rico y variado que conforma una sociedad compleja y en profunda crisis, atrapada en sus propios fantasmas, en un esplendor que ya no regresará, en el apego a las tradiciones, a la religión, al tiempo que se encamina hacia un futuro cuyo espejo son los países europeos más cosmopolitas. Pero Paz es mucho más que una novela de personajes y de historias. Es, ante todo, una obra de espacios geográficos por los que se realiza un recorrido sentimental y melancólico (el Bósforo, Estambul). Y es, también, una reflexión, acertada y profunda, sobre temas que han preocupado siempre al ser humano: la fugacidad de la vida, la amistad, la fidelidad y el amor.

lunes, 13 de octubre de 2014

LABERINTO DE MENTIRAS de Rafael Escuredo



NADA ES LO QUE PARECE

Laberinto de mentiras es la última obra del escritor y abogado Rafael Escuredo (Estepa, 1944), que acaba de publicar la editorial Almuzara en su colección de novela policíaca Tapa negra. El que fuera primer presidente de la Junta de Andalucía ha cultivado con notable éxito la poesía (Un mal día), el relato (Cosas de mujeres) y el artículo periodístico (Andalucía irredenta), y, sobre todo, la novela, con cinco títulos hasta la fecha, entre los que destaca Leonor, mon amour, con la que obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica en 2005.
En esta ocasión, el protagonista es Juan Sobrado, inspector con destino en la brigada de la policía judicial de Madrid, que ya había aparecido en una entrega anterior, El blanco círculo del miedo, donde tuvo que resolver el asesinato de Claudia Morante. Ahora se ve involucrado de lleno en un caso aún más terrible cuando Carlos, uno de los hijos que su esposa Cristina tiene de una relación anterior, le pide que proteja a su novia, una joven china, y a sus padres, que han sido amenazados de muerte. Sobrado se acerca al restaurante que regentan, pero llega tarde: la familia al completo ha sido ahorcada y él recibe un golpe en la nuca que casi acaba con su vida. A partir de ese momento, se inicia una peligrosa investigación que lo llevará a desentrañar, como reza el título, un laberinto de mentiras en el que nada es lo que parece. En un principio, todo apunta a que se trata de otro ajuste de cuentas entre miembros de las mafias chinas que operan en España o de un vulgar caso de extorsión, pero pronto descubre que el asesino ya ha cometido más crímenes similares y que, probablemente, actúa solo. En el proceso de investigación se las tendrá que ver con peligrosos guardaespaldas, miembros del servicio de inteligencia, compañeros vanidosos y jefes incompetentes, al tiempo que inicia un vertiginoso descenso al infierno: Cristina se separa de él, hastiada de que anteponga su trabajo a la vida familiar, y ve impotente cómo su salud se debilita por los excesos y la falta de sueño.

Rafael Escuredo ha escrito una novela con una sólida trama, a medio camino entre la novela negra y la de aventuras, en la que cabe destacar la creación de personajes, de entre los que sobresalen sus protagonistas. Con poderosas influencias anglosajonas, Sobrado es un policía incorruptible e individualista, que oculta su bondad bajo la aspereza y la coraza del mal humor, alcohólico, compulsivo bebedor de café y fumador empedernido a quien le da réplica un asesino despiadado, inteligente y metódico. A eso se añade una sabia dosificación de la acción y de los clímax internos, que culminan en un final espectacular, digno de las mejores novelas negras.